Hernán Humberto Vargas

El autor:

Hernán Humberto Vargas

Doctor (c) en educación

Coinvestigador U. de Caldas

El secreto de la vida está en descifrar los motivos de la existencia, como si cada experiencia fuera justa para ser recordada siempre.

Hernán Humberto levanta la mirada, vuelve a enfocar, se agacha, se va hacia atrás. Se demora solo lo que el tiempo justo le dicte. Clic. Un recuerdo en la memoria: su maestro Carlos Valerio Echavarría Grajales lo acompaña en el comienzo de etnofotografía. La formación pasa por cada segundo de la vida, como una reflexión continua, como un horizonte hacia el que se camina: un académico y gestor de la educación, licenciado en educación física (U. de Caldas), magíster en educación y desarrollo humano (U. De Manizales y CINDE) y doctorando en educación (U. de Caldas); y, antes de eso, jugador de fútbol, conductor de taxi, responsable de su familia: constructor de su vida con el pulso de sus manos. Así, ha entrado a las escuelas para sentirse uno más al impregnar de didáctica las paredes derruidas, las fisuras del suelo, los corredores de las escuelas y, de esa manera, conquistar las preguntas asertivas que le permitan ir más allá de la investigación: ¿qué implícitos de la paz tienen los niños y niñas? ¿Cuáles son sus imaginarios? ¿Cómo se relaciona la paz entre la comunidad y la escuela?

El lapicero pasa por el papel anotando tiempos y lugares. La foto, en cambio, anota recuerdos enmarcados, encapsula el alma, lleva a interactuar con el otro el hallazgo de su esencia. Hernán Humberto ha vivido lo suficiente para saber lo que es valioso. Para darse cuenta de los movimientos del cuerpo y del alma de los maestros y maestras. La ruralidad le ha dado un motivo más para creer en la pedagogía, recuerdos de su propia formación.